Desde el primer episodio, Dragon Ball DAIMA apuesta por sacudir el universo de Goku con animación de primera, giros inesperados y romances con el toque loco de siempre. Si pensabas que Dragon Ball Z lo había dicho todo, aquí van 10 razones por las que DAIMA se lo lleva por delante.
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1. Animación que rompe pantallas
DAIMA no escatima en frames: cada pelea luce tan fluida y detallada que da vergüenza repasar los episodios 4K de DBZ. Movimientos aerodinámicos, explosiones coloreadas al milímetro y fondos que parecen salidos de un cuadro hacen de esta serie un festín visual.
2. Namekianos con más chispa
En DBZ, Piccoro y sus oriundos de Namek pasaban como curiosidad extraterrestre. En DAIMA, descubrimos su historia real: héroes legendarios del Reino Demonio y poderes nunca vistos en Namek. ¡Por fin un lore que honra a esta especie!
3. Super Saiyan Superior
¿Creíste que SSJ3 era un truco de marketing? DAIMA pule esa forma y presenta SSJ4 (sí, actualiza la vieja transformación) con la solemnidad de un ritual divino. Cada ascenso al Super Saiyan es un espectáculo multicolor que hasta parece regalo de cumpleaños.
4. Dragon Balls con rompecabezas
No más coleccionar esferas rodando por todo el mapa: aquí cada orbe del Reino Demonio está custodiado por un Tamagami y un acertijo mental. ¡Pon a prueba tu intelecto antes de invocar a la gran esfera! Impensable en la Z, donde todo se resolvía a golpes.
5. Coreografías de combate de otro planeta
Las peleas en DAIMA salen del molde “puñetazo y ráfaga de Ki”: escenas en bares dimensionales, duelos de tamaño miniatura y estrategias que aprovechan hasta el polvo cósmico. DBZ llegaba a cansar con rayos infinitos; DAIMA juega con pulso, giros y hasta trampas psicológicas.
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6. Ritmo tan ágil como un Kamehameha
Con solo 20 episodios, DAIMA evita el relleno y el estiramiento de la trama. Sí hay un arco en el Planeta Megath, pero la historia avanza sin entretelas repetitivas ni batallas eternas. Para fans de lo breve y épico, es un golazo.
7. Majins con más descaro
Buu y sus clonaciones daban miedo; los Majin de DAIMA lo llevan al nivel de comedia noir. Al fusionar magias y Saibamen, surgen Kuu y Duu, villanos impredecibles y surrealistas que incluso vencen a jefes demoníacos. Un giro creativo fuera del molde Z.
8. Humor que revienta la 4ta pared
El equilibrio entre drama y chistes es magistral. DAIMA retoma el gag de la época de Goku niño y lo mezcla con memes actuales: malos gordos bailando, poses cómicas de Goku y Vegeta como niñatos, y referencias metarreferenciales que harían enrojecer a Mr. Satan.
9. Shin brilla por fin
El Supremo Kai de DBZ quedaba como un cameo olvidable. En DAIMA, Shin es protagonista: familia glindiana del Reino Demonio, poderes sorpresivos y combates junto a Goku. El místico Kaito recupera su chispa y se sale del anonimato.
10. Respeto brutal a Vegeta
El príncipe saiyajin siempre era el secundón de Goku. Aquí su SSJ3 infantil humilla a su rival y reconstruye su orgullo. Aunque no gane el boss final (era pedir demasiado), Vegeta deja claro que en DAIMA no hay “jobbers”: cada golpe suyo sí cuenta.
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Con un estilo propio y guiños a todas las etapas de la franquicia, Dragon Ball DAIMA demuestra que hay vida más allá de la saga Z y que, cuando se quiere, Dragon Ball puede reinventarse con fuerza, humor y nostalgia bien dosificada. ¡Kaio-ken al máximo!